El 7 de octubre de 1974 abrió sus puertas el Hospital Nacional de Parapléjicos (HNP) de Toledo. Más de medio siglo después, el centro público de referencia en España para el tratamiento de la lesión medular ya ha atendido a más de 14.000 pacientes. Inspirados por el neurólogo Ludwig Guttmann, impulsor de los Juegos Paralímpicos, el centro siempre ha realizado una fuerte apuesta el deporte como herramienta de rehabilitación integral, tanto física como psicológica. El hospital cuenta con dos pabellones deportivos, el Complejo polideportivo Rafael del Pino y el polivalente Estrella de los Mares. Los pacientes cuentan ahora con un nuevo impulso tecnológico a la hora de practicar y participar en competiciones deportivas: una nueva pantalla led deportiva Mondo Smart Systems.
La videopantalla de Mondo, que sustituye a un marcador más tradicional, se ubica en el pabellón Rafael del Pino. Cuenta con una superficie gráfica de 10 metros cuadrados y una excelente resolución gracias a su pixel pitch (distancia entre píxeles; a menor distancia, más resolución) P4. La versatilidad que aporta el software Mondovideo Pro permite que el marcador deportivo se pueda personalizar para múltiples disciplinas deportivas.
La pantalla led se ha complementado con un rack móvil de Mondo, capaz de integrar la gestión y conectividad de los equipamientos electrónicos del recinto deportivo en el mínimo espacio posible, albergando desde el ordenador de control con todos sus componentes al procesador led, los cables de conexión o los de datos. Desde cualquier punto del recinto con acceso a las conexiones necesarias, incluso a pie de campo, los racks móviles de Mondo permiten conectar y controlar los sistemas electrónicos en el menor tiempo posible y con la mayor facilidad. Y al estar equipados con ruedas, estos racks se pueden desplazar, transportar y reubicar con el mínimo esfuerzo, por lo que se pueden utilizar para diversos emplazamientos.
La nueva pantalla led no es el primer equipamiento con sello Mondo del hospital. La compañía colaboró con el proyecto de construcción de una pista de pádel adaptado en el centro, dotándola de un sistema de césped artificial optimizado para este deporte e idóneo para facilitar el control del agarre y del deslizamiento en los desplazamientos, también en silla de ruedas. Esta infraestructura deportiva se pudo crear gracias a la colaboración de la Federación Española de Pádel, la Fundación Mapfre y Patrocina un Deportista.
El fundador de los Juegos Paralímpicos es el neurólogo de origen alemán Sir Ludwig Guttmann, quien organizó en Stoke Mandeville (localidad de Reino Unido), en 1948, la primera competición para veteranos de la Segunda Guerra Mundial con lesiones medulares. Guttmann quiso utilizar el deporte como herramienta de rehabilitación integral, sembrando así el germen de los actuales Juegos Paralímpicos modernos. El propio Guttmann visitó el Hospital de Parapléjicos de Toledo en el año de su fundación. «Este es el sueño de mi vida hecho realidad», dijo entonces el famoso neurocirujano.
El vínculo entre el legado de Guttmann y el Hospital Nacional de Parapléjicos de Toledo es aún más profundo: ocho deportistas que representaron a España en los Juegos Paralímpicos de París 2024 pasaron por el hospital, donde comenzaron su carrera en el deporte adaptado, primero en su vertiente terapéutica y luego competitiva.
La importancia del Hospital Nacional de Parapléjicos también tiene su reflejo en competiciones deportivas internacionales. Por ejemplo, en 2025 acogió la prueba europea de orientación Eurocity Race, que reunió a más de 1.000 orientadores de 27 países, o el III Campeonato Internacional Iberdrola Spanish Parabádminton, con 180 competidores de los cinco continentes.
Además del deporte, el hospital también es un centro común para la cultura y el cine, ya que acoge el el Festival del Cine y la Palabra (CiBRA), ha sido escenario de preestrenos como de la película Playa de Lobos y rodajes como el de la serie Reina Roja.