Ubicado en el barrio de Diagonal Mar i el Front Marítim del Poblenou de Barcelona, el pabellón de La Mar Bella no es un polideportivo al uso: su pedigrí olímpico, sus grandes dimensiones y su uso para el deporte escolar lo han convertido en un referente de las instalaciones deportivas de la ciudad. Tras agotar la vida útil de su anterior pavimento de PVC, el Institut Barcelona Esports (IBE) de l’Ajuntament de Barcelona confió a Mondo la renovación de su superficie deportiva. Desde hace escasos días, el pabellón de este Centre d’Esports Municipal (CEM) ya está equipado con el pavimento Powerplay P1, un sistema que destaca por su gran rendimiento deportivo y por su resistencia al uso intensivo. Todo ello sin renunciar a la seguridad y el confort de los deportistas, ya que cuenta con una absorción de impactos superior al 25%.
En el pabellón de La Mar Bella se han instalado 2.477 metros cuadrados de Powerplay P1, que cuenta con un espesor total de 8 milímetros. Este sistema combina una superficie de caucho de 3 milímetros con una subbase Everlay Protection de 4,7 milímetros. ¿Qué aporta cada una de estas capas? La superficie ofrece un excelente rendimiento deportivo y técnico amparado por la gran resistencia que ofrece el caucho; la subbase, por su parte, aporta una capa impermeable, amortiguadora y antideslizante que posibilita además un total aislamiento térmico. La seguridad de los deportistas es otra de las señas de identidad de Powerplay P1, ya que el sistema cuenta con un nivel de absorción de impactos superior al 25% (P1 según la norma UNE-EN 14904).
Antes de la instalación del nuevo pavimento se retiró el anterior de PVC y se realizaron trabajos de adecuación y nivelación de la solera.
Las características del sistema Powerplay P1 convierten a este pavimento en una solución ideal para recintos que deben acoger entrenamientos y partidos de diversos tipos de deportes y hacer frente, a su vez, de un uso intensivo de la instalación. En el caso del polideportivo de La Mar Bella, gracias a sus grandes dimensiones, se ha realizado el marcaje de múltiples campos deportivos para jugar al baloncesto, balonmano, fútbol sala, voleibol, minivoleibol y bádminton.
La calidad y el desempeño para múltiples deportes del pavimento Powerplay P1 está reconocido por diversas federaciones internacionales deportivas: cuenta con certificados de la Federación Internacional de Baloncesto (FIBA, Nivel 2 para superficies deportivas sintéticas); de la Federación Internacional de Balonmano (IHF) y el certificado FIFA Quality para superficies de fútbol sala de la FIFA.
Además, Powerplay está diseñado para ser un pavimento deportivo responsable con el medioambiente, ya que cuenta con un 25% de polímeros orgánicos en su formulación (caucho natural), más de un 10% de materias primas pre-consumo, está libres de contaminantes (ninguna de las sustancias está incluida en la lista REACH) y está certificado Greenguard Gold debido a sus emisiones extremadamente bajas de compuestos orgánicos volátiles (VOCs), lo que reduce la cantidad de contaminantes del aire y ayuda a mejorar la calidad del aire en las instalaciones deportivas.
Diseñado por los arquitectos Manuel Ruisánchez y Xavier Vendrell, el pabellón de La Mar Bella se inauguró el 30 de abril de 1992 para albergar el torneo de bádminton de los Juegos Olímpicos de Barcelona. El edificio está construido junto al paseo marítimo, justo al lado de donde se ubicaba una antigua pista de atletismo de ceniza. Una vez finalizados los juegos, el polideportivo se convirtió en una instalación deportiva municipal de uso público. Desde 2010, el CEM La Mar Bella está gestionado por el Consejo Escolar de Barcelona (CEEB), entidad que se dedica a la promoción y organización del deporte en edad escolar y otras competiciones como la Carrera de la Mujer, la Challenge Barcelona Triathlon o la Deka Spartan Race, entre otras. Con el paso de los años, este complejo se ha convertido en uno de los epicentros deportivos más populares e importantes de la ciudad para los más jóvenes.
El pabellón de La Mar Bella forma parte del legado olímpico de los JJOO de 1992, al igual que otra de las instalaciones deportivas más populares de Barcelona: el Estadio Olímpico de Montjuïc. Protagonista indiscutible en aquel verano, su pista de atletismo se equipó con pavimento Sportflex para la gran cita internacional y se repavimentó el año 2010 con pavimento Mondotrack para el Campeonato de Europa de Atletismo.